domingo, 17 de marzo de 2013

La vida entera de una mujer es amor

 

La mujer es más amorosa porque no vive guiada por la lógica, la razón,
sino por la pura emoción y el corazón.

El camino del corazón es bello pero peligroso.
El camino de la mente es vulgar pero seguro.

El hombre ha elegido el modo de vida
que le parece más seguro y más práctico.

La mujer ha elegido el más bello, pero el más montañoso,
el sendero peligroso de las emociones,
los sentimientos, los humores.
Y como hasta ahora el mundo ha estado dominado por los hombres,
la mujer ha sufrido inmensamente.

Ella no ha podido encajar en la sociedad que ha creado el hombre,
porque la sociedad está creada según la razón y la lógica.
La mujer quiere un mundo del corazón.

En la sociedad creada por el hombre no hay lugar para el corazón.
El hombre tiene que aprender a tener más corazón,
porque la razón ha conducido a toda la humanidad hacia un suicidio global.
La razón ha destruido la armonía de la naturaleza, la ecología.
La razón ha dado bellas máquinas, pero ha destruido a la bella humanidad.

Es necesario un poco más corazón en todo.

Por lo que a mí respecta, el camino a tu ser más interno
está más cerca del corazón que de la mente.

La mente es un atajo si vas hacia fuera,
y el corazón es un camino muy largo.


Si vas hacia dentro, es justo lo contrario,
el corazón es un atajo al ser,
y la mente es el más largo camino imaginable.

Por eso estoy totalmente a favor del amor,
porque desde el amor es muy fácil llevarte a la meditación,
llevarte a la eternidad de tu vida, llevarte a tu propia divinidad;
desde la cabeza es muy difícil...

Primero el hombre tiene que ir al corazón,
y sólo entonces puede ir hacia el ser.

Mi énfasis en el amor tiene un motivo espiritual básico.
La mujer puede funcionar desde el corazón inmediatamente,
y el hombre puede avanzar hacia el corazón sin ninguna dificultad.

Es sólo que le han educado mal;
es sólo una cuestión de condicionamiento.

Le han dicho que sea duro, que sea fuerte,
que sea viril, y todas esas tonterías.

Ningún hombre llora y deja fluir su tristeza
o su alegría mediante las lágrimas
porque desde que era un niño le han dicho
que las lágrimas son para las mujeres, que es de niñas.

Los hombres no lloran.

Hay que enseñar al hombre a estar más en el corazón,
porque el camino hacia el ser sale del corazón.

No puedes esquivar el corazón.

La mujer está en una posición mejor,
puede ir directamente hacia el ser desde el corazón.

Pero en vez de reconocer esta cualidad inmensa en las mujeres,
el hombre ha criticado y condenado a las mujeres.

Quizá haya un motivo; quizá se daba cuenta
de cierta superioridad de la mujer,
la superioridad del amor.

Ninguna lógica puede ser más elevada que el amor,
y ninguna mente puede ser más elevada
que el corazón.

Sí, las mujeres tienen más amor,
pero también deberían darse cuenta del otro lado de la moneda.
El hombre tiene lógica.

El otro lado puede ser ilógico.
No es peligroso, es sólo un error;
se puede corregir.

Por eso dije que el camino del corazón es bello pero peligroso.

El otro lado del amor es el odio;
el otro lado del amor son los celos.

De forma que si una mujer queda atrapada en el odio y los celos,
toda la belleza del amor muere
y ella se queda con sólo veneno en sus manos.

...Quizá sea esta la razón por la que muchas mujeres
deciden no amar.

Quizá sea esta la razón por la que el hombre
ha decidido vivir en la cabeza
y olvidarse completamente del corazón...

Porque el corazón es tan sensible,
se siente herido con facilidad,
sus humores cambian como el tiempo.

Quien quiera realmente aprender el arte del amor
tiene que recordar todas estas cosas,
tiene que tener cuidado de que su amor
no caiga en todas estas zanjas del odio, los celos;
de otra forma será imposible ir al ser,
más imposible que desde la cabeza.

La mujer tiene que dejar los celos, tiene que dejar el odio.
El hombre tiene que dejar la lógica
y ser un poco más amoroso.

Se puede usar la lógica; es práctica.
Es útil en el trabajo científico, pero no en las relaciones humanas.

El hombre tiene que tener cuidado
para que la lógica no se convierta en su único camino,
para que sea tan sólo un instrumento que se usa y se pone de lado.

La mujer tiene que ser consciente de no caer en el odio, en los celos,
en la ira, porque esas cosas destruirán su tesoro más preciado,
el amor.


Y ambos tienen que profundizar más en el amor;
cuanto más profundicen en el amor,
más cerca estarán del ser.
El ser no está muy lejos;
es la parte más profunda del amor,
un amor que es absolutamente puro, incondicional.

Un amor que es absolutamente consciente, alerta,
inmediatamente se convierte en una tremenda revolución:
abre las puertas al santuario más profundo del ser.
Llegar a tu centro mismo
es conseguir todo lo que la vida puede darte,
toda la fragancia, toda la belleza, toda la alegría, todas las bendiciones...

Desde luego que las mujeres son más valientes.
En el amor, y en las diferentes fases...
Ella ama como una MADRE, lo que ningún padre puede hacer;
ama como ESPOSA, lo que ningún marido puede hacer.
Incluso cuando es una niña pequeña ama como HIJA,
lo que ningún chico puede hacer.

¡ La vida entera de una mujer es amor!
 
                                                                                                        del blog Camino del amor

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